La esquina del viento(No me gustan los llorones)

No me gustan los llorones
LO LEÍA EL OTRO DÍA EN ALGUNA PARTE, ALGUIEN SE QUEJABA. HACE TIEMPO TUVO QUE VENDER SU MOTO. ESCUCHABA EMBELESADO LAS HISTORIAS DE OTROS MOTORISTAS MÁS AFORTUNADOS Y RECONOCÍA, CON UN CIERTO AIRE DE AMARGURA: “… MIS HISTORIAS SABEN A RANCIAS, LAS VUESTRAS TIENEN EL SABOR DE LO NUEVO. NI SIQUIERA SÉ SI ALGÚN DÍA VOLVERÉ A TENER MOTO…” DA PENA ¿VERDAD? NUNCA ME HA GUSTADO ESCUCHAR A LA GENTE QUEJARSE. NO QUIERO QUE ESTA ESQUINA SE CONVIERTA EN UNA CRÍTICA Y TAMPOCO ME GUSTA PREDICAR, BÁSICAMENTE PORQUE YO ME MEO EN EL ESPÍRITU EVANGELIZADOR Y TENGO MUY CLARO NO ESTAR EN POSESIÓN DE LA VERDAD ABSOLUTA.

Entiendo que todos tenemos momentos bajos y que hay veces en las que moquear un poco puede consolar, pero sigue sin gustarme escuchar lloriqueos y peroratas, sobre todo porque estoy convencido de que no sirven absolutamente para nada. Conozco a personas muy afortunadas y a otras muy desgraciadas, pero en la mayoría de los casos su vida es consecuencia de la forma que ellos han elegido vivirla.
Según mi opinión ser motorista no es lo mismo que tener una moto, y por tanto, ser un biker no tiene por que ser una relación directa de ser propietario de una máquina de dos ruedas. Ser alto, bajo, canijo o feo, es algo que tienes impuesto en esta vida. Ser un llorón, un motorista, un campeón o un papanatas es algo que tú decides, sólo depende de la forma que tú decidas plantearte tu limitada existencia. Si de verdad te sientes motero, si te siguen temblando las pelotas cuando escuchas rugir un motor, si viajando en invierno y con lluvia, dentro de tu lata de sardinas, también echas de menos tu máquina, si tu libro favorito sigue siendo un mapa de carreteras, si estás convencido de que con nada estás mejor que con tu vieja chupa, no tienes nada de qué preocuparte. Si llevas las dos ruedas y el toro de Osborne tatuados por dentro del pellejo, el hecho de que ahora no tengas moto es sólo una cuestión de tiempo y dinero. Algo que antes o después vas a conseguir solucionar. Si decidiste vivir tu vida como un biker (y que cada uno entienda con esto lo que le salga de los cojones), ¿qué es lo que te asusta? ¿que se te olvide? Si por el contrario las motos para ti sólo fueron una época más en tu vida, algo que hay que pasar de joven como las paperas, tampoco entiendo a qué vienen tus quejas, siempre podrás soltarle a algún colega la manida frase “…yo también tuve moto pero…” y quedarte tan a gusto.
Para mí, como para muchos, ser biker no es algo que esté limitado al tiempo que pasas subido en tu moto. Te levantas siéndolo por la mañana y te acuestas sabiendo que lo sigues siendo cuando llega la noche. Quizás hayas pasado el día cerrando cajas en una fábrica, atendiendo clientes tras un mostrador o apretando cicotillos del buje en una fábrica de escupidores helicoidales, probablemente ni siquiera has tenido tiempo de bajar a verla al garaje, pero tú sigues siendo el mismo. La misma sangre corre por tus venas, el mismo corazón da golpes entre tus costillas y las mismas ideas rondan tu cabeza. Hoy no eres menos motorista que la semana pasada, cuando rodabas con tu hierro cansado y lejos de casa.
Si sales a la calle con cara de imbécil te tratarán como a un imbécil. Si no eres capaz de respetarte a ti mismo o a tu palabra, nadie lo va ha hacer. Si vives convencido de que eres un fracasado, no te quepa duda que llegarás a serlo y si te convences de que tu parienta te pone los cuernos, ten por seguro de que acabará haciéndolo. Mírate al jodido espejo, estudia lo que ves, decide quién eres y cuáles son tus objetivos, date una patada en tu puto culo y sal a la calle a coger lo que es tuyo. Elige tu futuro, maneja tu destino y si las cosas te salen mal, te jodes, pero no te pares a llorar. Levántate y comienza de nuevo. Y si por cualquier motivo no quieres hacerlo, al menos deja de lloriquear en el hombro de los demás, bájate los pantalones y espera a que todos los que pasen te vayan dando por el culo. Sé lo que quieras ser y no dejes que nadie te diga cómo tienes que serlo. Nadie ha hecho libre ni desgraciado a nadie. Cada uno ha hecho de sí mismo y de su vida lo que es, y si no te gusta, o lo cambias o te jodes. De todas formas os recuerdo que esta esquina no es más que mi opinión y que no tiene más valor que la de cualquier otro. De todas formas si he molestado a alguien espero que me disculpe …o no, …¡qué coño!, que no me disculpe y que le den.

“Tu cuerpo entero de extremo a extremo, no es más que tu propio pensamiento, en una forma que puedes ver. Rompe las cadenas de tu pensamiento, y romperás también las cadenas de tu cuerpo.”
Richard Bach, de su libro Juan Salvador Gaviota.

Mateo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: